“Propiedad privada, usos públicos” en homesession

Viernes 15 de julio de 2011 a las 20:30h en homesession.

Propietat privada, usos públics es un programa audiovisual que se articula entorno a la noción de casa, y que plantea una reflexión sobre los límites entre lo público y lo privado en la esfera doméstica. Los vídeos que lo conforman toman todos la vivienda como escenario, e invitan a revisar críticamente la noción de casa, así como otros conceptos que directa o indirectamente se relacionen con ella, como pueden ser la propiedad, la intimidad, la familia o la cultura material.

El programa incluye vídeos de Guy Ben-Ner, Marta Burugorri, Pedro G. Romero, Paul Wong y Vanesa Varela.

Tutorizado por Alexandra Laudo [Heroínas de la cultura]. Texto de Alexandra Laudo para la convocatoria:

“La dicotomía esfera pública / esfera privada señala habitualmente la diferencia entre el ámbito relativo o perteneciente a la vida social y el ámbito relativo o perteneciente a un simple particular o a una familia. Si, mayoritariamente, en el espacio público, se desarrolla la vida comunitària, en el espacio privado se desarrollan las prácticas individuales y familiares que habitualmente vinculamos a una noción de intimidad. El espacio privado, la vivienda familiar o personal donde se desarrolla la vida doméstica, va convencionalmente associada al concepto de “casa”.

La noción de privacidad o intimidad vinculada a la vivienda es sin embargo relativamente reciente. Se desarrolló en las sociedades europeas como consecuencia de un conjunto de cambios que tuvieron lugar desde finales del siglo XVII y que incidieron en la concepción de la vida doméstica, de la esfera pública y de las formes de sociabilidad, paralelamente a la afirmación progresiva de la clase burguesa. Durante la era contemporánea, nuevas transformaciones en el terreno social, cultural, psicológico y económico han contribuido a conformar nuestra noción de casa y el paradigma según el cual la asociamos a la vida privada, en contraposición con un espacio y una actividad de ámbito público.

La separación de las esferas pública y privada es por lo tanto, en un sentido histórico, bastante moderna, y plantea además una distinción que ha sido siempre contrastada por la existencia de espacios de intersección, de ámbitos donde han co-existido prácticas y usos tanto públicos como privados. Ciertos fenómenos contemporáneos – la práctica de compartir piso (en Europa, lo hacen más de 80 millones de personas), la telerealidad, la retransmisión en directo de muchas de nuestras actividades diarias a través de Internet, entre muchas otras, han contribuido a desdibujar las fronteras, ya de por sí permeables, entre la esfera pública y la privada, introduciendo de manera evidente códigos atribuidos al espacio social –a priori anónimo y visible– en el espacio de la casa –supuestamente personal y privado–, y viceversa.

Propietat privada, usos públics, es un programa audiovisual que se articula entorno a la noción de casa, y que plantea una reflexión sobre los límites entre lo público y lo privado en la esfera doméstica. Los vídeos que lo conforman toman todos la vivienda como escenario, y invitan a revisar críticamente la noción de casa, así como otros conceptos que directa o indirectamente se relacionen con ella, como pueden ser la propiedad, la intimidad, la família o la cultura material.

VÍDEOS PRESENTADOS

1. Guy Ben-Ner, Stealing Beauty, 2007, 18’
En Stealing Beauty, los salones, las habitaciones, las cocinas y las salas de estar de exposición de diferentes tiendas de Ikea de tres países distintos sirven de escenario doméstico para una «family sit-com» televisiva, filmada sin permiso y protagonizada por el propio artista y su familia. Los Ben-Ner reciben un comunicado de la escuela de su hijo notificando que éste ha sido descubierto robando dinero de un compañero. A partir de este hecho, el padre explica a sus hijos algunas nociones de economía clásica liberal i los sermonea sobre los conceptos de propiedad privada y sus implicaciones, así como sobre los límites entre eso que nos pertenece y eso que es propiedad de los demás. El discurso se hace sumamente paródico cuando Ben-Ner ejemplifica algunos de estos conceptos haciendo referencia a la casa familiar, repleta de objetos etiquetados con su precio de venta y de clientes de Ikea paseando con sus bolsas de compra. El film concluye con una llamada de los hijos de Ben-Ner a los niños del mundo a rebelar-se contra la propiedad y la herencia. Desde la parodia y el cliché, el trabajo de Ben-Ner plantea interrogantes en relación al concepto de propiedad privada y alude a la incidencia de las grandes multinacionales en la configuración estética y moral del espacio doméstico y el estilo de vida.

2. Marta Burugorri, 8 playbacks en mi patio de cocinas, 2010, 3’26”
La propuesta de Burugorri parte de una grabación de los ruidos de las cases vecinas que llegan a su cocina a través del patio de luces del edificio donde vive. Burugorri selecciona ocho de estos ruidos y especula sobre el tipo de actividades que los podria haber generado. El vídeo muestra cada una de estas ocho acciones imaginadas en correspondencia con el ruido. Desde un posicionamiento cómico, irónico e imaginativo, la propuesta subraya la intersección entre la privacidad y la condición pública de nuestras acciones en el ámbito doméstico y evidencia la fricción y la permeabilidad existente entre el espacio personal y el comunitario.

3. Pedro G. Romero (Archivo F.X.), La casa, 2006, 17’
El vídeo La casa de Pedro G. Romero fue filmado en la única casa de propiedad privada que existe en el municipio de Badia del Vallès, en el cual todas las viviendas son de protección oficial y no están sujetas a compra-venta. Como se indica en los créditos iniciales del vídeo, esta vivienda se vendió a través de una transacción inmobiliaria ilegal. La demanda judicial que generó esta acción acabó siendo archivada por no haber sido resuelta en el periodo legal establecido y la vivienda pasó a a ser legalmente propiedad de los compradores. En La casa, el bailarín Israel Galván interpreta unos movimientos de danza en cada una de las estancias de esta vivienda. Como si se tratara de un ritual, su performance cargada de ironía marca el espacio y realza la singularidad de su condición.

4. Paul Wong, Perfect day, 2007, 7’30”
Perfect Day es un autorretrato atípico e impúdico, en el cual el artista Paul Wong habla a la cámara desde la intimidad de su espacio doméstico y comparte con el espectador momentos y acciones de su vida privada. Vemos el artista recien levantado deambulando por casa con pijama y bata, comiendo helado, tomando heroína y cocaína, e intentando infructuosamente reproducir en su equipo de música el tema Perfect day de Lou Reed. En un momento dado, Wong comenta que necesita arreglarse y vestirse porque debe tener una vídeo-entrevista por Internet con su familia. El uso del vídeo y de las nuevas tecnologías permite así subvertir las categorías de privacidad y publicidad, normalmente asociadas de manera respectiva al ámbito doméstico y a la esfera pública. En la propuesta de Wong, es el extraño, el espectador anónimo, el que tiene acceso a la más estricta intimidad del artista; con su familia, en cambio, Wong establece una mediación más acorde con las convenciones sociales.

Homesession: Propiedad privada, usos públicos

5. Vanessa Varela, Casa tomada, 2011, 4’34”
En Casa tomada, dos personas en una sala de estar van agrupando todos los muebles y objetos que no les pertenecen en una sola pila. En otra pila disponen las pocas cosas de la habitación que son suyas. Un espacio doméstico harmónico queda así transformado en una estancia extraña y poco habitable, donde la disposición de los elementos responde al concepto económico de propiedad. Las dos persones que aparecen en el vídeo son la artista y su pareja; la sala de estar en la que se encuentran es la de los padres de ésta, a donde tuvieron que mudarse temporalmente por razones económicas. Varela realizó este trabajo en reacción a ciertos anuncios publicitarios (y, en concreto, a uno de Ikea que proclamaba con alegría que “Dónde caben dos caben tres”), los cuales en el contexto actual de crisis económica y de difícil acceso a la vivienda ofrecen una imagen idealizada de la convivencia doméstica y del hecho de compartir piso, obviando las posibles fricciones y las complejas relaciones de cotidianidad y extrañeza que pueden producirse entre los habitantes de una casa. La propuesta indaga también sobre la relación entre identidad y hogar, y entre memoria personal y cultura material.”

Descarga aquí el programa de mano.

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