Presentación de Tuppeo vs Tapeo en Liminal GR

El pasado 19 de septiembre Ediciones Modelo presentó en el Antic Teatre la edición Tuppeo vs Tapeo, dentro del marco de “Cocina basura“, organizado por Liminal GR. En esta sesión presentaron también sus proyectos o reflexiones Ignasi Dies, Andrea Lucio, Raquel Herrera, Ana Valdés y Colectivo Daños Colaterales.

Liminal GR: Cocina Basura

Introducción de Marc Roig y presentación de Ignasi Dies

Liminal GR: Cocina Basura

Presentación de Cristina Schultz

Liminal GR: Cocina Basura

Andrea Lucio y Raquel Herrera

Ediciones Modelo en Liminal GR

Presentación de Tuppeo vs Tapeo e instalación del Colectivo Daños Colaterales

Liminal GR: Cocina Basura

Cena comentada por Ana Valdés.

Liminal GR creó un fanzine con su presentación del proyecto y textos de los participantes. Este es el texto de Ediciones Modelo para la publicación:

«Que los planos que distribuye la Oficina de Turismo de Barcelona sean almismo tiempo un cupón descuento de MacDonalds (“No acumulable con otras ofertas o promociones”) da una idea de a qué precio se vende esta ciudad.

Mientras los turistas los exploran buscando esos restaurantes que han dado tanta fama a la gastronomía española, otros turistas accidentales, léase, trabajadores y estudiantes “desplazados”, se buscan la vida para comer fuera de casa. Para muchos de ellos aparece aquí un elemento imprescindible, la fiambrera(la tartera, el portaviandas, la carmanyola, el tupperware), cuando por precio, por dieta, por principios, por dignidad, o por falta de ganas, no pueden, o no quieren, comer en un restaurante.

Pero el “tuppeo” requiere cierta logística. En primer lugar, es una especie de back to the future culinario, en el que tu “yo” de hoy le prepara la comida a tu “yo” del mañana (no sin cierto rencor hacia ese otro que te obliga a un esfuerzo extra sin recompensa inmediata). En segundo lugar, mantener esta dignidad comiendo de tupper exige un mínimo de ambientación, de infraestructuras, de tiempo y, también, de buen tiempo.

Debería existir una Oficina del Turismo Accidental, para aquellos que callejeamos por nuestras fantasías culinarias en los tiempos muertos del almuerzo. Debería existir una cartografía, y una cultura, de la buena comida de calle, de césped, de banco y de plaza. Deberían existir unos tiempos y espacios más amables con el buen comer, con el reposo, con el cuidado propio: más amables, en suma, con el cuerpo».

Fanzine completo:

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