El último regalo de la artista Nalini Malani, al concluir su exposición en la Fundació Joan Miró, ha sido la creación de esta «performance de borrado». Ocho manos, siguiendo sus indicaciones, hemos desdibujado los múltiples rostros de Casandra repartidos por las paredes del museo. Pero no los ojos, que permanecen abiertos, observando el desastre que nadie más quiere ver.

Texto sobre la actividad en la página de la Fundació Joan Miró
Noticia sobre la performance en el periódico La Vanguardia